
¡¡Por fin se terminó la dieta líquida!!
El miércoles fui a la reunión de grupo, "mi grupo de rehabilitación"
¡¿soy tan rara?!, resulta que volví a escuchar lo mismo : -En la dieta líquida estaba tan motivada que no tuve hambre-
-La cirugía fue bárbara!!, después nunca más tuve hambre-
Yo estaba sentada atrás y a mi lado estaba un señor que se había operado 2 días antes que yo...
Nos pidieron que habláramos, que contáramos nuestra experiencia... y nos despachamos:
-Yo la verdad la pasé muy mal en la dieta líquida, después de la cirugía también la pasé mal. Me dolió mucho el drenaje; y... después... en la dieta líquida post quirúrgica también tuve hambre!!!-
Los dos dijimos casi lo mismo, y nos miramos con cierto alivio, no estábamos solos.
¡Que bueno fue saber que no era la única "enferma" que la estaba pasando así!.
Después de dar nuestros testimonios y escuchar a los otros los profesionales nos recordaron que estamos operados de la panza y no de la cabeza.
La cabeza gobierna nuestros cuerpos, y no hay cirugía para sacarnos malos hábitos, ese trabajito es solo nuestro.

Bueno... y al fin me mandaron a COMER!!!
semi solidos, lo primero que me dió ganas de comer fue "queso", me compré 200gr. de queso port salut, mmmm que ganas de comer que tenía!, me senté muy tranquila en la mesa, hice sanguichitos para mis hijos y corté un pedacito de queso para mí,
con mucho cuidado lo comí, lo saboree y otra vez comí otro pedacito. Esperé, y comí otro pedacito... pasaron 5 minutos y.... CASI ME MUERO!!!!
Que sensación más horrible, jamás me había sentido así. Era como si hubiera comido, comido y comido todo un día sin parar y que me hubiesen abierto la boca y hubiesen seguido poniendo comida y no conformes con eso, hubiesen abierto mi boca y con una sopapa hubiesen metido más comida... no podía respirar, me sofoqué, quería meterme la mano por la boca y sacar todo lo que me estaba molestando. ¡Que horror! sigo pensando que es parte de mi castigo, mi pobre cuerpo cuántas veces se habrá sentido mas que satisfecho y yo no lo escuchaba... ¿cuántas veces comí de más?, ¿cuántas veces tomé sin sed??, ¿cuántas veces comí sin hambre y sin ninguna necesidad?
Ahora tengo que aprender a comer, mi desayuno fué menos molesto. 1/4 de taza de mate cocido, una galletita criollita y un poquito de queso untado... tomado con paciencia en 30 minutos. No me sentí mal.
Sigo APRENDIENDO Y RECUPERÁNDOME DE ESTA MI ADICCIÓN. Si fumase, dejaría de fumar;
si tomase, dejaría de tomar;
si me drogase, dejaría las drogas....
pero yo como y no se puede abandonar por completo la comida.
Hay que aprender a vivir, comer para vivir y no vivir para comer.
Yo con mi bozal estoy aprendiendo.