Así conocí a Pedro. Con 36 años y con una vida ya hecha. Seguí por 2 años un poco sola y otro poquito acompañada, como se decía en mi época “tranzas”. Pedro era muy buen amigo, nos daba buenos consejos, era jovial, nos reíamos mucho con él. Ya con los 2 Diegos y con Carina éramos como los 4 fantásticos, inseparables!.
En Diciembre de 1992 se produjo un cambio, se abrió la “Rama de Don Torcuato”, todos estos años habíamos asistido a “Pacheco”, ahora por mi domicilio me correspondía asistir a Don Torcuato, eso me dejó sin mis amigos los domingos, me deprimí un poco, era chica…
Cómo estaba sola pasaba mucho tiempo charlando con Pedro.
Yyyyyyyyyyy como dice el dicho TANTO VA EL CÁNTARO A LA FUENTE…. No sé en qué momento él se enamoró de mi?!!
Yo tengo que ser muy sincera, a mí ni siquiera me gustaba, pero especulé… pensé que él me protegería siempre. ¡En mi cabeza había un torbellino!, era casado. El día que me dijo que me amaba y quería pasar la eternidad conmigo… lloré, lloré mucho. Yo no contesté nada. Me sentía mal, muy mal, no estaba bien, era una situación fea. Yo era mujer y no podía pensar en mí.
El se separó, en la Iglesia no estaban nada contentos con esta situación, estaban todos muy enojados y nos llenaron de prohibiciones, poco a poco Pedro entró en mi corazón. Nos empezamos a ver al terminar de trabajar, me pasaba a buscar, comíamos algo y hablábamos. Todo era tan lindo, “él me prometía la luna”. Yo estaba fascinada.
Un día mi papá me vio llorar y me preguntó qué me pasaba, le dije que lloraba de vergüenza por mi situación. Con 19 años y saliendo con un hombre de 38, separado, con 3 hijos… llenado de problemas a mi familia, me sentía agobiada.
Con el amor de un padre me preguntó-¿vos lo amas?-, -Sí, pa-
Entonces me dijo:-yo no me voy a oponer, él puede venir a visitarte, pero hagan las cosas bien-
¡Alivió mi atormentado corazón!
El tiempo pasaba mientras el divorcio se llevaba a cabo y de repente!!! Mis fantasmas, otra vez, loca me había vuelto, pensé que cómo iba yo a explicarle a Pedro que “no era virgen”??? ¿¿¿cómo??? Y voces en mi cabeza… me decían que lo dejara, que él se merecía a alguien mejor, que yo no valía nada, que no servía como mujer, menos iba a servir como madre… y mil cosas más.
Así lo hice lo dejé, sin explicar demasiado. Pero… Pedro no es del tipo de hombres que no reciben una explicación; me “persiguió”, no me dejó en paz, y un día me lo preguntó crudamente, -¿Qué pasa, tuviste relaciones con alguien?-
Muy ofendida y muy avergonzada, le contesté muy firme -no, yo nunca tuve relaciones con nadie, pero no puedo casarme con vos, no puedo entrar al Templo y nunca voy a poder-
Como buen policía, siguió con las preguntas, y se dio cuenta de lo que estaba pasando. Con más vergüenza no quería volver a verlo, pero él no se resignó, firme estuvo cada noche en casa.
Yo me sentía en la oscuridad total, no podía ver nada bueno para mí, entonces no quería arruinarle la vida a nadie más.
No se puede expresar con palabras lo que una persona abusada por años siente cuando alguien realmente la AMA. Está muy lejos de la felicidad, de la plenitud, de todo lo bueno. Se siente miedo, vergüenza, angustia, ganas de reír y de llorar al mismo tiempo. Por momentos parece que estás durmiendo. Y los días pasan y parecen años, es muy doloroso y desequilibrante.
Toda mi adolescencia viví rozando la locura, en mundos ficticios escapando de la realidad, con voces que me acompañaron y me amargaron. Son muy cercanas, muy reales y son muchas que parecen acompañarnos todo el tiempo y jamás descuidarse.
Pedro supo entender mi locura, supo curar muchas de mis heridas, me hizo sentir linda, me acompañó en todo. Y pasados 2 años nos casamos.

Mi boda fue muy sencilla, el vestido me lo hice yo, la torta me la hicieron unos amigos que eran muy pobres!!! (el día de la fiesta vinieron caminando con sus 6 hijitos). La comida fue de ¡¡mangaso!! en todas las tarjetas de invitación iba una notita "traer algo dulce o algo salado", la música me la pasaron unos primitos míos y sus amigos, los manteles jajaj era uno de cada pueblo, el triste decorado lo hice yo, un par de globos mal colgados, las fotos me las regaló mi mamá. No quise alquilar salón, lo festejamos en la iglesia. Yo estaba muy cerrada, me peiné "horrible" yo solita, PERO ME CASÉ POR TIEMPO Y POR TODA LA ETERNIDAD, con un hombre que me amaba más que a su vida, y yo lo amaba, era mi todo. ESTABA FELIZ.

En mi casamiento hubo muchos menos parientes… muchos se asustaron y se alejaron solos, pero ojala este hubiera sido el final de esta historia.