miércoles, 28 de abril de 2010

MI VIDA

Nada en esta vida es casual, tampoco es casual, ser gorda o ser flaca; creerse linda o fea, tiene que ver mucho con nuestro entorno. La manera  en que otros nos miran, nos tratan (o maltratan), nos elogian (o insultan), nos aman (o nos abusan).

Como parte de mi recuperación TOTAL, tanto física como emocional, hace un tiempo empecé a mirar para atrás, con mucho dolor empecé a recordar, epr esta vez no para llorar, está vez para enterrarlo y dejarlo ahí. 

Son cosas muy fuerte, no me victimizo, solo cuento la verdad, mi verdad. Esto me pasó a mí y esto me llevó a ser lo que soy. 

Creo que la historia de mi vida comienza con la vida de mi madre.

¿Porqué será que hay desgracias que se repiten en una familia?

¿Porqué los inocentes son atacados? ¿Porqué robarle a un niño? Y… ¿Por qué nadie lo quiere ver?

Tal vez, la pobreza, la ignorancia o ambas. Tal vez los miedos, tal vez la negación… no sé, pero las cosas se repitieron.

Cuando mi madre era chica tuvo una infancia muy triste, hija de una indígena chaqueña y un hijo de italianos, nació en la pobreza material y espiritual. Es la 2° de 5 hijos. A los 5 años quedó huérfana de padre, así ella y sus 4 hermanos crecieron como cachorros, repartidos entre parientes, sufriendo  todo tipo de desprecios  y maltratos.


Después de varios años finamente a los 14 años mi mamá vuelve a vivir con mi abuela.

Mi tía mayor con 2 años de mi mamá, vamos a llamarle “Kelly”. Ella era muy rebelde y varias veces se había ido de su casa. Había estado en Paraguay y en Bolivia, entre otros lugares,(imagínense una joven de 13, 14 ó 15 años sola en las fronteras....) 

En este tiempo ella también vivía con mi abuela y obviamente siempre tenía problemas con los hombres. Se enredaba siempre con tipos peligrosos, hombres que la usaban y la maltrataban, le pegaban en público, mi mamá siempre la defendía. Todo esto transcurría en el norte de Argentina. 

Cabe destacar que mis tías y mi mamá al ser descendientes de italianos eran bellas, de piel blanca y cabellos largos dorados y ondulados, cosa que en el norte escasea.

Según mi mamá había un Hombre Boliviano que tenía amoríos con Kelly y la maltrataba, obvio porque ella le metía los cuernos con 2 ó 3 a la vez, . Mientras mi tía se puso de novia con un gendarme, al que vamos a llamar “Roque”, por medio de él también conoció a otro gendarme que se llamaba Rodríguez, este último sabía de los trabajos de mi tía, pero él estaba interesado en mi mamá.

Mi abuela estaba un poco desconectada, pensando en ella misma, al parecer había formado pareja con un jovencito de 17 años a quien vamos a llamar “Pichito”, él intentó aprovecharse de mi mamá, y como no pudo se hizo muy amigo de Kelly.

Lo triste es que los dos se confabularon de la peor manera, juntos le tendieron una trampa a mi mamá.

Kelly llegó una noche muy agitada y le dijo a mi mamá que el hombre Boliviano había aparecido y que le quería pegar otra vez, mi mamá envalentonada salió a defenderla, pero todo era una trampa. En lugar de eso se encontró con el gendarme Rodríguez, él la tomó por la fuerza, la golpeó y la violó. Su hermana y su entonces ya padrastro la vendieron por unos pesos y una damajuana de vino.

Toda golpeada y maltrecha volvió a su casa, para encontrarse con la burla de Pichito y la mirada esquiva de Kelly, y con una golpiza aún peor de la que le había dado este desgraciado propinada por mi propia abuela, sí, su propia madre la golpeó sin piedad cuando ella le contó lo que había pasado. Y tuvo que soportar las calumnias que Pichito gritaba mientras mi abuela la golpeaba…

Sí… por dolorosa que suene esa es la verdad. Parecía que eso no era suficiente, a los 14 años habiendo sido violada, mi mamá quedó embarazada. Una sola persona le creyó, Roque, el novio de Kelly, él la apoyó y ayudó con la denuncia, por lo que sé Rodríguez fue preso, no sé por cuánto tiempo, pero mi mamá quedó marcada. Meses más tarde apenas con sus 15 años ya cumplidos a poquitos días nacía Nancy, una beba hermosa como pocas, de cabellos oscuros y piel blanca, ojos azules como cielo, así era mi hermana mayor.

La familia de Rodríguez tuvo contacto con mi mamá y sé que algo de sustento le dieron, la beba tuvo el apellido de su padre, pero el destino no quiso que ese ángel permaneciera, a los 3 meses sin enfermedad alguna, solo se ahogó en su vomito y murió. Mi mamá sentía que ella también se moría, lo único que ella tenía la muerte se lo arrebataba de las manos. Con toda la tristeza del mundo sepultó a su hijita y nuevamente le arrebataron todo, ni el DNI de Nancy le dejaron, todo, todo lo de la nena se lo llevó la familia de Rodríguez.

La pobreza, la ignorancia, madre de todos los males, madre de todos los abusos.

Así con el corazón en pedazos ella viajó a buenos aires, lejos de todo ese horror.

Acá vivió con unos tíos que la amaban y sanaron algunas heridas, fue así que ella empezó a juntarse con sus primas y primos y algunos amigos, todos jóvenes que venían de Salta.

Ahí conoció a mi papá. Yo estoy segura que ella se enamoró enseguida, pero nunca más se permitió ser afectuosa.

Con solo 18 años fue mamá por 2° vez, el 22 de diciembre nací en compañía de una gemela que no sobrevivió al parto. Con 4,100kgr.

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