
Tuve un papá amoroso como pocos, él me amaba, me besaba, me abrazaba y yo lo ¡amaba tanto!
Mi papi lindo creció conmigo, se hizo hombre, cometió errores, pero hizo muchas cosas buenas. Entre ellas se deslomó trabajando con mi mamá para comprar un terreno y sacarnos de la villa, en casa ya éramos 3 hijos, Naty, que es 2 años menor que yo, y Jacob, que es 6 años menor que yo.
(en esta foto tengo 11 años, soy la más alta)

Cuando cumplí los 7 años mi papá me sacó de la villa. Me trajo a un lugar seguro. Pero… no sería por mucho tiempo, mis tíos chicos también crecían, y se volvían cada vez más degenerados. Caco y Eto, siempre me buscaban, a ellos se sumó un primo mío, hijo de Kelly, Javi.
No sé porqué si ya habíamos salido de ese lugar mi mamá insistía en ir todas las tardes a tomar mate con mi abuela. En la casa de mi abuela sufrí todo tipo de abuso, pero ya no estaba sola, Bana y mi prima Sabri (hija de Kelly), sufrían lo mismo. Ellas eran tan victimas como yo, y las tres nos callábamos la boca. No decíamos nada, solo protegíamos a las más chicas, las manteníamos alejadas de estos 3 personajes.
Las odiaba con todo mí ser, mi mamá, mi tía y mi abuela eran las peores mujeres que yo había conocido en mi vida. Ellas tan ajenas de lo que nos pasaba, de a una o todas juntas. Violadas, manoseadas, crecimos convencidas que esto era normal. Hasta que yo exploté en el colegio, a mis compañeras no les pasaba, a ellas nadie de su familia las tocaba o las ultrajaba.
Entonces me negué una vez, y ahí comenzaron las amenazas.
Mi papá era la persona que yo más amaba en este mundo, y ellos me amenazaban, me decían que si yo le contaba a mi papá él iba a matar a uno de ellos, pero lo iban a meter preso, entonces ellos nos quemarían vivos a mis hermanos, a mi mamá y a mí. Yo me callé y seguí soportando. En mi mente de niña yo les creía, y les tenía miedo, me daba por satisfecha de mantener a Naty a salvo, lejos de ellos.
A medida que crecimos, las peleas cada vez que mi mamá quería ir a la casa de mi abuela se hacían más fuertes, hasta que un día nos dijo a Naty a mí que nos podíamos quedar en casa. ¡Que alegría! Podíamos quedarnos y no volver a ese infierno. Pero eso tampoco nos tuvo alejadas de la persecución. Ya con 11años alta, y bonita, las cosas empeoraron para mí. Mi papá tenía ahora su propio emprendimiento, repartía hielo, tenía un camión y con esto trabajaba. Cometió el error de darles trabajo a todos, a Roli, a Papo, a Eto, a Caco y a Javi. Mis enemigos en mi territorio. Roli y Papo no se atrevieron nunca más a tocarme un pelo, yo creo que se asustaron cuando hablé, claro que nadie me quiso escuchar. Pero esos otros tres eran mi pesadilla. Siempre me asechaban, siempre me buscaban. Asco me daban. Sé que ese año Javi abusó de mi hermanita Naty, tan loca estaría yo, que NO LOGRO RECORDAR, y Naty me dice que yo estaba con ella. Me duele no haber podido cuidarla mejor. Dejé que la lastimaran y no la defendí, dejé que le cagaran la vida en mis narices y no hice nada.
Con mis enemigos en casa dando vueltas todo el tiempo me sentía sola, y tenía sentimientos encontrados. Ya estaba entrando en la adolescencia, los chicos me gustaban.
(jajaj, mi cara!!, tenía 12 años, me levantaron para darle los regalos del día del padre a mi pa)

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